Saturday, June 30, 2007

Efectivamente... la vida ataca cuando uno menos lo espera

Es bastante cliché eso de que las cosas te llegan cuando menos lo esperas, refiriéndose en general a hitos claves en la vida, como conocer a la persona de la que te enamorarás y será tu compañera de vida, o una oportunidad importante de trabajo gracias a una persona que conociste por estar justo en el lugar y momento adecuados, o en general a un evento que tiene la capacidad de cambiar tu vida.
Y... bueno... parece ser verdad. Parece ser verdad que tu camino en la vida depende bastante de eventos de los cuales no tienes ningún control posible. Puedes ser la abuelita más prudente sobre ruedas, pero un borracho te choca sin posibilidad de esquivarlo. Puedes ser el tipo más solitario, pero conoces a alguien en circunstancias inesperadas... justo en ese carrete al que no irías por una u otra razón, pero al final fuiste. Esas ocasiones marcan puntos en tu vida... puntos que, como dijera Steve Jobs en un discurso por ahí, puedes conectar sólo desde el futuro, mirando en retrospectiva, formando una imagen llena de sentido, de un sentido que se construye a posteriori.
Quizá por eso la vida para mí tiene ese sentido mágico (cosa que algunos me critican), en virtud del cual, las cosas ocurren como hebras entretejidas por Dios y la voluntad humana. Uno hace lo que puede por la vida, pero al final... poco control tienes sobre ella. Es mejor dejárselo a Dios.
¿Y por qué la reflexión?... porque tengo una corazonada al respecto de ciertos eventos recientes... si resulta ser cierta, quizá lo cuente acá.

Saludos!

2 comments:

Joaquin said...

Ese discurso de Steve Jobbs es genial ¿No? el de las tres historias...

Marco Ramírez said...

Sip... realmente genial. Steve Jobs dijo, en la entrevista que le hicieron en conjunto con Bill Gates, que veía la vida como una canción de Bob Dylan o de los Beatles. Y se nota.